Según un memorando interno citado por Reuters, Meta iniciará la producción de sus nuevos chips de IA en septiembre. El diseño se desarrolla junto a Broadcom y la fabricación estará a cargo de TSMC. Además, la compañía adquiere memoria RAM de Samsung, almacenamiento de Sandisk y equipos de fibra óptica de Sumitomo Electric.
Estos componentes forman parte del programa Meta Training and Inference Accelerator (MTIA). Para responder a la rápida evolución de la inteligencia artificial, Meta emplea un diseño modular basado en chiplets, lo que permite integrar nuevas tecnologías y optimizaciones de carga de trabajo en ciclos de lanzamiento más cortos.
Los chips MTIA se utilizarán para la inferencia en las aplicaciones de Meta y para el entrenamiento de algoritmos de clasificación y recomendación. El objetivo es disminuir la dependencia de la compra de GPU a proveedores como Nvidia y AMD, aunque Meta seguirá adquiriendo hardware de estas firmas.
Este despliegue tecnológico se enmarca en una inversión masiva, con gastos de capital previstos entre 125.000 y 145.000 millones de dólares para este año. Estos fondos destinan gran parte de su presupuesto a la capacidad de cómputo para la serie de modelos Muse Spark, planeando desplegar 7 gigavatios de potencia este año y duplicar dicha cifra el próximo.