Meta suspendió el 10 de julio una función de su herramienta Muse Image, solo tres días después de su lanzamiento en Instagram. Esta función permitía a los usuarios generar imágenes con IA mencionando simplemente los perfiles de otros usuarios. Aunque los usuarios aún pueden crear y editar imágenes con Muse Image, ya no pueden incorporar la apariencia de otras personas en sus contenidos generados.
La suspensión siguió a una reacción intensa centrada en la privacidad y los mecanismos de consentimiento. Meta había desplegado Muse Image utilizando un modelo opt-out, inscribiendo automáticamente a todos los usuarios de Instagram en el sistema a menos que lo desactivaran manualmente en la configuración de la cuenta bajo "Recursos compartidos y reutilización". Este enfoque generó críticas inmediatas de personalidades públicas y organizaciones sindicales.
Celebridades como Hannah Einbinder y el sindicato SAG-AFTRA movilizaron a sus audiencias contra la función, enfatizando la inaceptabilidad de cualquier mecanismo que no fuera consentimiento explícito (opt-in) para este tipo de uso de imágenes. SAG-AFTRA declaró que este enfoque representaba una "incompréhension total de la opinión pública sobre los peligros evidentes" de este tipo de funcionalidad. La crítica reflejaba preocupaciones más amplias sobre deepfakes sintéticos, particularmente tras la proliferación de pornografía deepfake no consentida en la plataforma X durante el invierno de 2025.