La Conferencia General de Pesas y Medidas se reúne el próximo mes para votar un proyecto de resolución que pondría fin a la práctica de añadir segundos intercalares al tiempo universal coordinado (UTC). Si se aprueba, el UTC pasaría a ser continuo a partir del 20 de mayo de 2027 y podría desviarse del UT1, la escala basada en la rotación terrestre, hasta en una hora.

Desde que el sistema comenzó en 1972, los segundos intercalares han mantenido el UTC dentro de 0,9 segundos del UT1, con 27 segundos añadidos hasta ahora. La urgencia por eliminarlos surge de una reciente aceleración de la rotación terrestre, que aumenta la probabilidad de algo nunca visto: un segundo intercalar negativo, en el que se resta en lugar de sumar un segundo. Expertos convocados por organismos internacionales de cronometraje calculan en un 30 por ciento la probabilidad de necesitar uno antes de 2035.

Setnam Shemar, científico principal del National Physical Laboratory del Reino Unido, advirtió que la mayoría de los sistemas digitales y servidores de tiempo en red asumen que los segundos intercalares solo se añaden. Un segundo negativo podría alterar las telecomunicaciones, las redes eléctricas y la navegación por satélite, señaló. Permitir que UTC y UT1 se separen hasta una hora eliminaría ese riesgo durante mucho tiempo.

Shemar prevé que la votación de octubre se apruebe, ya que solo requiere mayoría de los delegados nacionales, la mayoría de los cuales lleva años queriendo acabar con los segundos intercalares por los riesgos para las infraestructuras. Calcula que el UTC no se desviaría una hora completa del tiempo de rotación durante al menos mil años, tiempo de sobra para ajustar los despertadores.