La agencia estadounidense de seguridad vial NHTSA abrió una investigación sobre la autocertificación del robotaxi Cybercab de Tesla, apenas horas después de que el vehículo iniciara su servicio comercial el fin de semana en Austin, Texas. El procedimiento, registrado como Audit Query AQ26002, se centra en la ausencia de controles convencionales en el Cybercab: no tiene volante, pedal de freno, acelerador ni espejos.

Los fabricantes en Estados Unidos deben certificar que sus vehículos cumplen con los Federal Motor Vehicle Safety Standards (FMVSS) antes de salir al mercado, bajo la supervisión de la NHTSA. Tesla había informado a la agencia que certificó el Cybercab como conforme con todos los FMVSS aplicables. La NHTSA anunció que examinará el proceso y los datos técnicos detrás de esa certificación, en particular qué normas de seguridad consideró Tesla inaplicables a un vehículo sin controles manuales.

La agencia trabaja además en actualizar los requisitos de FMVSS sobre el pedal de freno y otros elementos para vehículos diseñados para no ser conducidos nunca por un humano, actualización que aún no estaba finalizada cuando Tesla lanzó el Cybercab. El administrador de la NHTSA, Jonathan Morrison, afirmó que la agencia respalda el desarrollo seguro de vehículos autónomos, pero debe garantizar que "se cumplan todas nuestras leyes".

Tesla no es la única compañía con vehículos totalmente autónomos circulando en Estados Unidos: la filial de Amazon Zoox recibió a finales de julio de 2026 una exención de dos años, limitada a 2.500 vehículos exentos por cada período de doce meses. Ese precedente deja abierto si Tesla necesitará una excepción similar o podrá apoyarse en su propia autocertificación.