Google ha otorgado una recompensa de 250.000 dólares por el hallazgo de una vulnerabilidad de alta gravedad en el kernel de Linux. El fallo permitía realizar «escapes de VM invitada» (guest VM escapes), una brecha de seguridad crítica que permite a un atacante salir del entorno aislado de una máquina virtual para acceder al sistema host subyacente.

La falla pone de manifiesto los riesgos continuos de la virtualización, donde el fallo de la barrera entre el invitado y el host puede comprometer toda la infraestructura de un proveedor de nube o de un servidor local.