Una serie de anécdotas sobre fallos de software ilustra lo absurdo de ciertos errores de programación. Un usuario se encontró con un precio mostrado como «NaN», mientras que otro notó que la hora estimada de entrega de una pizza parecía haber ocurrido cuatro horas antes debido a un conflicto entre las zonas horarias UTC y CST.

Otros incidentes incluyen un sistema de promociones que ofrecía seis cupones para un ahorro total del 0% y un debate sobre si el acrónimo FAQ debe pronunciarse como una palabra o letra por letra.

En un caso especialmente frustrante, un desarrollador que trabajaba en el empaquetador de spritesheets de un motor de juegos se topó con un mensaje de error donde todos los nombres de las variables fueron sustituidos por la letra «g», dejando la información de diagnóstico totalmente inutilizable.