La nota de estilo del W3C escrita por Tim Berners-Lee en 1998, que sostiene que los enlaces nunca deberían romperse, ha vuelto a la portada de Hacker News, acumulando 112 puntos de una comunidad cuyo miembro medio aún no había nacido cuando se escribió.

La afirmación central: las URIs son estables en teoría y solo se pudren en la práctica. El propietario del dominio controla todo el espacio de nombres bajo él, así que un enlace roto es casi siempre un fallo organizativo, no técnico. La única excusa respetable para que un documento desaparezca es la quiebra de la empresa que lo aloja. Todo lo demás — rediseños del sitio, cambios de personal, 'tuvimos que mover los archivos' — es desmontado uno por uno. Servidores como Apache permiten mapear un espacio de URIs abstracto sobre el caos real del sistema de archivos; exponer detalles de implementación en la dirección es una elección.

Es especialmente despiadado con las URIs que delatan su maquinaria: 'cgi-bin', '.pl', directorios de estado como 'draft' u 'old', nombres de autor y clasificaciones temáticas — todo condenado a cambiar. Su ejemplo de 1998 es la National Science Foundation, cuya URL de documento http://www.nsf.gov/cgi-bin/getpub?nsf9814 contrasta desfavorablemente con http://www.nsf.gov/pubs/1998/nsf9814/nsf9814.htm — esta última lo bastante buena, imagina, para sobrevivir hasta 2098 sin avergonzar al archivero.

La prescripción de diseño es ascética: empezar con la fecha de creación (el único dato de un documento que nunca cambiará) y omitir todo lo demás — autor, tema, estado, nivel de acceso, extensión de archivo, mecanismo de software, nombre de disco. La misma disciplina se aplica a los nombres de host: subdominios como 'cgi.pathfinder.com' o 'secure' son podredumbre de enlaces desde el nacimiento; redirecciones y proxys pueden ocultar muchos servidores tras un único host aparente. También desestima la esperanza de que los URN arreglaran la persistencia: quien pueda crear URN duraderos puede usarlos hoy mismo como URIs HTTP.

Una nota práctica explica la negociación de contenido de Apache: el archivo conserva su extensión (mydog.png) pero se enlaza sin ella (mydog), y el servidor elige el mejor formato disponible, ahora y en el futuro.

El texto cierra con un 'hall of flame': una cadena de televisión de Boston cuya URL de cierres de escuelas quedó silenciosamente vacía mientras aparecía otra nueva en el sitio, y el cliente Netmeeting de Microsoft, que incluía un enlace de menú fijo 'Free stuff' que devolvía un 404. Sus propias páginas del W3C, admite, también incumplen su estándar — 'haz lo que digo, no lo que hago'.

Una nota histórica añadida después explica a los lectores jóvenes que a finales del siglo XX, 'cool' era un término de aprobación entre los jóvenes — quizás la admisión de bit rot más conmovedora de todo el documento.