En un artículo de The Daily WTF, Remy Porter explica que Coveralls recibe informes lcov de los pipelines de CI y ofrece datos sobre la cobertura del código. Los equipos pueden configurarlo para que un build falle cuando el código nuevo no alcanza el nivel de cobertura exigido. En la empresa de Porter, los trabajos de CI empezaron a fallar el 24 de febrero porque Coveralls había dejado de funcionar. A muchos otros usuarios les ocurrió lo mismo.

Coveralls publicó actualizaciones durante toda la incidencia, a veces con una diferencia de apenas segundos o minutos. Según el postmortem de la empresa, Amazon cerró sus servicios después de considerar impagada la cuenta, aunque las facturas sí se habían abonado. Coveralls tardó aproximadamente 68 horas en descubrir esa causa. Las comunicaciones se volvieron cada vez más desesperadas tras los primeros días.

Porter convierte los avisos en una lectura dramática no autorizada y advierte que se ha tomado algunas libertades. Señala que la mayoría de las empresas tendrían dificultades para seguir operando si su proveedor cloud bloqueara sus cuentas. El remate está en la petición de Coveralls a los usuarios: debían escribir al equipo si podían ayudar a trasladar el servicio fuera de AWS.